7/1/10

órgano que pintan de rojo cuya vida la expresa en latidos


Me doy cuenta de lo frágil que puedes llegar a ser.
Ahora te siento tan pequeñito, tan cansado, como si estuvieras muriendo, como dando tus últimos respiros, como necesitando tu alimento, solito, sentado en un rincón, esperando.
Se quién es tu alimento, solo creo que bajé la porción de ÉL; entonces veo el resultado de eso.

Pero, dentro de esta escena, puedo ver... un amor indefectible, de nuevo. Ese amor que viene a tocarlo con su dedo para darle cuerda, para voltearlo y vaciarlo del vacío, ese amor que nunca falla, ese amor que es verbo y es persona a la vez. Es ÉL. El único dueño del corazón de Ella... el dueño de ese órgano vital que pintan de color rojo y cuya vida la expresa en latidos.

¡¡Que vuelva a ser sencillo!!

¿Qué tiene este corazón que el Rey lo quiere como habitación?