Hoy se que estoy aquí para recuperarte amante de mi alma. Fueron muchas las caídas y el doble de intentos para levantarme pero se que este tiempo he podido ver los rayos que están despertando del nuevo amanecer.
Si contara todas las lágrimas que costaron aprender lo que este día tengo que contar no me alcanzaría un blog pero con sonrisas puedo entender los propósitos que mi Padre escondía en todas las lecciones.
Porque mi Padre es así, de tus peores momentos hace tus mejores lecciones.